EL BUEN DESAYUNO, LA MEJOR FORMA DE EMPEZAR LA MAÑANA
Desayunar
es cuidar nuestra alimentación para proteger nuestra salud,
evitando enfermedades y gratificándonos. Muchas personas
omiten el desayuno; cualquiera de éstas puede ser la excusa
de quienes no acostumbran desayunar: "No me da tiempo",
"Más tarde como algo", "No puedo ver comida
tan temprano en la mañana", "quiero bajar de peso"...
Todos los que así se expresan no han comprendido aún
la importancia del desayuno para tener y mantener una buena salud.
Es cierto que pasar por alto la primera comida del día no
implica caer desmayado al instante, pues el cuerpo utiliza las reservas
de nutrientes como fuente de energía, pero esto conduce a
cambios metabólicos que pueden perjudicar la función
normal del organismo; por otra parte, el que pretenda bajar de peso
omitiendo el desayuno está en un error, ya que está
demostrado que saltarse cualquiera de las comidas sólo trae
como consecuencia llegar más hambriento a la siguiente, devorando
entonces todo lo que encuentre sin acordarse de la dieta. Ninguna
de estas excusas son válidas.
| ¿QUE
NOS APORTA NUESTRO DESAYUNO? |
El primer alimento del día ha sido señalado en las
últimas décadas como la manera más saludable
de comenzar la jornada. El desayuno, en especial cuando es bajo
en grasa y rico en carbohidratos, mejora el rendimiento mental de
niños, jóvenes y adultos.
La glucosa que ingerimos, inmediatamente despues de ingresada al
organismo, colabora, entre otras cosas, con el buen funcionamiento
cerebral. La obtenemos de la sacarosa, más conocida como
azúcar de mesa o de la metabolización de los hidratos
de carbono que poseen los alimentos.
Más energía.
Sin un buen desayuno somos más propensos a sentirnos
fatigados y sin energía a media mañana y a sentir
la urgencia de comer algo dulce o graso. Normalmente estos antojitos
añaden calorías y gramos de grasa sin proporcionarnos
nutrientes valiosos. Nos engordan sin alimentarnos. Si tomamos un
buen desayuno estamos disminuyendo las posibilidades de los ataques
de hambre. Esto nos ayuda a no sabotear nuestra dieta.
Mente ágil.
En Estados Unidos hay varios estudios que demuestran que los niños
que no comen desayuno no obtienen los mismos resultados de los niños
que comen un buen desayuno. Aunque los estudios son con niños
los resultados pueden ser generales. El desayuno nos da energía
en el momento que más lo necesitamos. Provee nutrientes valiosos
para tareas físicas e intelectuales. Nuestra mente no trabaja
bien sin tener los nutrientes que necesita y la productividad baja.
Metabolismo rápido.
Al esquivar el desayuno o no comer apropiadamente estamos haciendo
nuestro metabolismo mas lento, porque nuestro cuerpo “piensa”
que tiene que ahorrar calorías para el resto del día.
Un
desayuno nutritivo debe incluir todos los grupos alimenticios y
como en todas nuestras comidas la mayoría de las calorías
deben provenir de los carbohidratos complejos.
Los carbohidratos complejos incluyen: pan integral, cereal entero,
frutas y granos.
Las frutas son recomendables, porque
vehiculizan nutrientes de gran valor, como la vitamina C, fósforo,
potasio, hierro, fructosa y fibra.
Los cereales (trigo, arroz integral,
copos de avena, maiz, centeno, cebada, mijo, y el muesli como
conjunto de ellos...) constituyen un alimento altamente energético
compuesto básicamente por hidratos de carbono en cuya composición
entran la mayor parte de los aminoácidos esenciales. Además
contienen una cantidad de fibra, minerales y vitaminas que ayudan
a cubrir nuestras necesidades nutricionales.
Además, se puede incluir a nuestro desayuno algo de proteína.
En este
grupo están los huevos, la leche, queso, las carnes y derivados
de la soja. Hay que tener cuidado si se desea perder peso de no
consumir mucha grasa en este grupo, para esto podemos seleccionar
las opciones sin grasa o bajas en grasa de la leche, los quesos
y las carnes. La proteína es
muy importante porque nos da la sensación de llenura por
varias horas.
Un buen desayuno podría consistir en:
- 1 yogur o un lácteo descremado o de soja.
- Pan de salvado o integral con aceite de oliva o cereales integrales.
- Un jugo de naranja recién exprimido o una fruta.
Sugerencia: Puedes agregar al yogur o taza de
cereales una cucharada de germen de trigo y otra de levadura
de cerveza en escamas.
Recuerda: un buen desayuno es el comienzo de un
buen día con mucha energía. Es también el comienzo
de un día en el que alimentaremos nuestro cuerpo con nutrientes
valiosos y nos mantendremos saludables y en forma. Si despertamos
apurados, sin dar importancia al desayuno, dia tras dia el cuerpo
lo sentirá y a la larga, según cuidemos de nuestro
cuerpo, tendremos la factura en el futuro. Si le cuidamos mal, tendremos
malos resultados, o sea, una mala salud y si le cuidamos bien, disfrutaremos
lo más probablemente de una buena salud.
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