|
ONAGRA. LA PLANTA DE LA
MUJER
La onagra (Oenethera biennis), también
llamada prímula, por confusión con el inglés
primrose, viene del griego «Oïnos» (vino)
y «Ther» (animal salvaje). Una vieja leyenda atribuía
a esta planta la propiedad de domesticar a los animales salvajes
si antes se había dejado macerar en vino.
La planta de la onagra y sus semillas han sido usadas por los indios
americanos durante siglos. Usaban la planta como infusión
en agua caliente para curar heridas, problemas cutáneos e
incluso el asma. La onagra sólo aparece en Europa a partir
del siglo XVIII.
Esta planta se desarrolló cerca de los
puertos donde se descargaban los montones de tierra; luego
se extendió poco a poco a toda Europa. En un principio
se usaron las flores para adornar los terraplenes y las vías
férreas. Sólo más tarde fue cuando se
explotó la onagra por sus virtudes terapéuticas.
Al mismo tiempo en el continente americano, se aprovechaba
más bien el fuerte olor de la onagra. En efecto, los
americanos lo utilizaban para ir de caza. Frotaban sus zapatos
con onagra para disimular su propio olor. Así podían
acercarse más fácilmente a los animales.
|
 |
| VALOR
NUTRITIVO DEL ACEITE DE ONAGRA |
De las semillas de la onagra, tras una primera presión en
frío, se obtiene un escaso y valioso aceite extremadamente
rico en ácidos grasos esenciales (AGE). La onagra contiene
principalmente ácido linoleico y ácido
gamma-linolénico. Dichos ácidos grasos se
denominan esenciales porque nuestro cuerpo no es capaz de producirlos
por sí mismos, por lo que necesariamente deben ser incluidos
cada día en la alimentación.
Los ácidos grasos esenciales juegan un papel fundamental
en nuestro cuerpo: proporcionan energía, aislan los nervios,
colaboran en el mantenimiento de la temperatura corporal, forman
parte de estructuras celulares y son vitales para el metabolismo.
Además, a partir de ellos se producen en el cuerpo unas moléculas
muy importantes llamadas prostaglandinas.
| PROPIEDADES
DEL ACEITE DE ONAGRA |
Las
prostaglandinas, compuestos biológicamente muy activos, se
hallan en casi todos los tipos de células y son reguladores
vitales que contribuyen al mantenimiento de las funciones de los
diversos órganos corporales. Las prostaglandinas, por ejemplo,
desempeñan un papel fundamental en el proceso de la hemostasia
(detención de un proceso hemorrágico)
La prostaglandina formada gracias a la ingesta de aceite de onagra
(o de otros alimentos ricos en linoleico y linolénico; aceites
de semillas, frutos secos, pescado azul, etc.) tiene los siguientes
efectos:
- Regula la secreción lacrimal y salivar.
- Ayuda al normal funcionamiento de nuestro sistema de defensas
o inmunológico.
- Controla la normal producción de grasa en la piel.
- Impide la formación de sustancias inflamatorias.
- Afecta a la conducción de los impulsos nerviosos, regula
la liberación y acción de los neurotransmisores
(mensajeros del sistema nervioso)
- Regula los efectos de las hormonas femeninas en el ciclo menstrual.
| LA
ONAGRA EN EL SÍNDROME PREMENSTRUAL |
| |
ACEITES
DE ONAGRA MARNYS® |
|
|
|
|
Innumerables investigaciones y estudios llevados a cabo en los
últimos 20 o 30 años en diferentes países demuestran
la eficacia, sin efectos secundarios adversos, de la onagra en el
tratamiento del síndrome premenstrual. Ese período
se soporta muy mal ya que sus manifestaciones son muy molestas:
hinchazón abdominal, aumento del período de desangramiento
y flujo excesivo, dolores de cabeza, vómitos, sensación
de hinchazón general, irritabilidad con cambios de humor,
crisis de angustia, depresión, ansiedad...
|